Antes de dormir

Unos minutos antes de ir a dormir, doy el último repaso a las noticias de la prensa digital. Lo primero que nos encontramos es

la emotiva fotografía del vigésimo sexto minero rescatado por el fénix 2, en un cálido re encuentro con su mujer, este al menos tiene claro a quién abrazar primero.

Pero mientras que la sociedad global está conmocionada por el rescate, con el que todos hemos aprendido de geología, minerología, técnicas aeroespaciales de rescate y encapsulamiento, ellos, ajenos a todo, nos han dado una lección más de lo que nos queda por conocer del ser humano; los límites de nuestro instinto de supervivencia.

Sigo leyendo, y otros que nos dan otra lección de supervivencia, en este caso política, son Camps y Rita bailando a la salida del AVE Madrid-Valencia, en un alarde del “aquí no pasa nada”, demostrando a España entera con total descaro su exitosa gestión política, una noticia que debería protagonizar el Ministro de Fomento y el Gobierno de España, que es quien ha financiado en su mayor parte este medio de transporte español tan afamado en el mundo entero.

Mientras los de arriba solo tratan de asumir competencias y protagonismo, el Ministro del Interior nos da una lección de política responsable al tratar el asunto de los toros con serenidad y respeto, trasladando la competencia a Cultura. Pasa el marrón, con una verónica a la ministra del ramo que defiende lo taurino como una expresión cultural, sin alardes, y sin tener que declararlo bien de interés cultural a bombo y platillo.

La huelga general golpea a Sarkozy con fuerza, aunque de eso no nos gusta hablar por aquí, porque parecería que la crisis es internacional y no sólo española. Porque aquí de lo único que nos importa hablar es de la defensa de la libertad de expresión de las y los españoles patriotas que ejercen su derecho a abuchear al Presidente de Gobierno y afear el día de la Hispanidad o de la Concordia.

Luego nos quejamos de que los guiris tengan una imagen tan estereotipada de España; toros, bandera, cabra…

Menos mal que nos queda Nadal, que no falla, gana y gana y gana